ESPÍRITU ENVOLVENTE 2017
 
  Meditaciones
  La Gran Invocación
  Decretos
  Yo Soy Positivo
 
CARTAS DE SHAMBALLA
 
  Cartas 1-10
  Cartas 11-20
  Cartas 21-30
  Cartas 31-40
Cartas 41-50
Cartas 51-60
Cartas 61-70
Cartas 71-79

DÍA DE SAN FRANCISCO DE ASÍS
“Patrono de los Animales y de la Ecología”

 
Por: Fernando Castro
Santiago de Chile, 4 de octubre de 2014

DEDICATORIA: Dedicado a mi hija Carolina Castro por su incansable y compasiva labor diaria a favor  de los derechos y cuidados de los animales.

Cada 4 de de octubre se celebra el día de San Francisco de Asís fundador de la orden franciscana,  santo patrono de los animales y reconocida encarnación del amado Maestro Koot Hoomi, se dice que es uno de los Seres de mayor Amor, Humildad y Sabiduría que ha encarnado en el Planeta Luz Tierra. Actualmente ocupa el cargo de Cristo para la Tierra, que dicho en palabras simples, significa que parte de su Glorioso Ser esta dentro de nosotros.  

Nuestro Amado San Francisco había sido llamado y elegidos por Dios “Yo Soy”,  para enseñar de forma activa aquello que el Maestro Jesús nos señalo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”. Esto significa que hay que deponer el “yo personal”, tal como lo hizo San Francisco  que se depuso y llevo la Enseñanza de forma clara, sencilla y con toda la pureza con la que Jesús la dio. Se dice que él, junto a sus discípulos parecían  hombres crucificados en la manera de vestir, en la austeridad de vida y en sus acciones y obras; haciendo alusión en sí mismos a las palabras de Jesús: “Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará”. En esto era muy serio, pues, soportaba las humillaciones y oprobios por el amor de Cristo, que es FIRMEZA DE PROPÓSITO, esto significa vivir de acuerdo a la Enseñanza Espiritual y desenvolver la Conciencia Cristica más que recibir honores del mundo, muestras de respeto y alabanzas vanas; por el contrario se alegraba de las injurias y se entristecía con los honores. Por cierto todo esto es una gran enseñanza para los estudiantes espirituales de la Nueva Era, en cuanto a llevar su vida en Voto de Fidelidad a la Presencia “Yo Soy” y seguir el Sendero de Servicio Espiritual.

PATRONO DE LOS ANIMALES

El 4 de octubre, que es el día de la festividad de San Francisco, se celebra también el Día Mundial del Animal. Esta conmemoración surge por iniciativa de la Organización Mundial de Protección Animal en un congreso que se realizo en Viena, y fue en 1980 que por Inspiración Divina cuando el Papa Juan Pablo II declaró a San Francisco de Asís como PATRONO DE LOS ANIMALES Y DE LOS ECOLOGISTAS, momento a partir del cual esta celebración tomo importancia a nivel mundial.
  
San Francisco se convirtió en patrono de los animales porque demostró gran compasión, misericordia, respeto y amor por toda la creación y sus criaturas, asunto que podemos disfrutar y considerar en su bella oración: “Cantico de las Criaturas”, pues se considera el más bello trozo de poesía dedicado a la Unión con Dios, después de los evangelios, así como la expresión más completa y lirica del estado de conciencia y de la espiritualidad de Francisco.

 Esto lo podemos ver claramente en el primer verso del cantico cuando dice: “Altísimo y Omnipotente buen Señor, tuyas son las alabanzas, la gloria y el honor y toda la bendición”. Es una gran enseñanza de cómo vivir en CORRECTO ESFUERZO  para que toda celebración con las palabras y las bendiciones que profesemos  solo deban ser para Dios, porque quien de esta manera vive amando, celebrando y bendiciendo a Dios, entonces ama, celebra y bendice a todas las criaturas sensibles. 
 
La sensibilidad de San Francisco está señalada en su don especial que tenia con los animales y hay una tierna historia que así lo demuestra,  la que veremos brevemente:

EL HERMANO LOBO DE GUBBIO

San Francisco se encontraba de paso en la ciudad de gubbio, y mientras estaba en ella se entero que  la ciudad era atacada por un terrible y feroz lobo, que no sólo devoraba los animales, sino también a los hombres; hasta el punto de que tenía aterrorizados a todos los habitantes, porque muchas veces se acercaba a la ciudad.

 Era tal el terror que todos sentían por el lobo, que nadie se aventuraba a salir de la ciudad. Francisco, movido por la  compasión de la gente del pueblo, salió a enfrentarse con el lobo, aun cuando todos le  aconsejaban que no lo hiciera. Entonces San Francisco hizo la señal de la cruz para protegerse y salió fuera del pueblo con toda la confianza, puesta en Dios.

Al encontrar al lobo y haciendo la señal de la cruz le dijo - ¡Ven aquí, hermano lobo! Yo te mando, en el nombre de Cristo, que no hagas daño ni a mí ni a nadie.

Apenas trazó la cruz, Francisco, el terrible lobo cerró la boca, dejó de correr y, obedeciendo la orden, se acercó mansamente, como un cordero, y se echó a los pies de San Francisco. Entonces, San Francisco le habló en estos términos:

- Mira Hermano lobito, tú estás haciendo daño en esta comarca, has causado grandísimos daños maltratando y matando las criaturas de Dios sin su permiso; y no te has contentado con matar y devorar las bestias, sino que has tenido el atrevimiento de dar muerte y causar daño a los hombres, hechos a imagen y semejanza de Dios. Por todo esto los hombres te han condenado  a la horca como un ladrón, homicida  y malvado. Has de saber que toda la gente grita y murmura contra ti y lo que es peor aun la ciudad es enemiga tuya. Pero yo quiero, hermanito  lobo, hacer las paces entre ti y ellos, de manera que tú no les ofendas en adelante, y ellos te perdonen toda ofensa pasada, y dejen de perseguirte hombres y perros.

Ante estas palabras, el lobito, con el movimiento de su cuerpo, de la cola y de sus orejas y bajando la cabeza, manifestó ante la presencia de San Francisco aceptar y cumplir todo lo que el santo le dijo.

 Entonces Francisco le dijo:

-Hermanito  lobo, puesto que estás de acuerdo en sellar y mantener esta paz, yo te prometo hacer que la gente de la ciudad te proporcione continuamente lo que necesitas mientras vivas, de modo que no pases ya hambre; porque sé muy bien que por hambre has hecho todo este mal. Pero, una vez que yo te haya conseguido este favor, quiero, hermano lobito, que tú me prometas que no harás daño ya a ningún hombre del mundo y a ningún animal. ¿Me lo prometes? 

El lobo, inclinando su cabeza, le dio a entender claramente que lo prometía. Entonces, San Francisco le dijo: hermano lobito, quiero que me des fe de esta promesa, para que yo pueda fiarme plenamente de ti.

Tendiéndole San Francisco la mano para recibir la promesa, el lobito levanto su patita delantera y mansamente la puso sobre la mano de San Francisco, dándole la señal de la promesa que le pedía. Luego San francisco le dijo: - Hermanito lobo, te mando, en nombre del Amado Maestro Jesús, que vengas ahora conmigo sin temor alguno; vamos a concluir esta paz en el nombre de Dios.

El lobo, obediente, marchó con Francisco como un manso cordero, en medio del asombro de los habitantes del pueblo. Esta noticia corrió rápidamente por toda la ciudad; y todos, grandes y pequeños, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, fueron acudiendo a la plaza para ver el lobo con San Francisco.

 Cuando todo el pueblo estaba reunido, San Francisco se levantó y les dio una Enseñanza Espiritual practica, diciéndoles: que todas estas calamidades sucedían por causa de las transgresiones de las leyes de Dios; y que es mucho más de temer el efecto de las CAUSAS, que ha de durar en tanto no se reconozcan las injusticias, y el Actuar Incorrectamente, que la ferocidad de un lobo, que sólo puede matar el cuerpo; y si la boca de un pequeño animalito infunde tanto miedo y terror a tanta gente, cuánto más de temer no serán la trasgresiones a las leyes de Dios.

-Vuelvan a vivir en la Práctica de la Presencia de Dios, y haced consiente arrepentimiento de todas las faltas a la Ley, y Dios “YO SOY” los librará del lobo ahora mismo y de los efectos de las CAUSAS que han generado por ignorancia. 

Terminada la prédica, dijo San Francisco:

Escuchen, hermanos míos: el hermanito lobo, que está aquí ante ustedes, me ha prometido y dado su promesa de hacer las paces con ustedes y de no causarles más daño en adelante si ustedes prometen darle cada día lo que necesita para vivir. Yo confió que él cumplirá fielmente por su parte el acuerdo de paz.

Entonces, todo el pueblo, a una voz, se comprometieron a alimentarlo continuamente. Y San Francisco dijo al lobo delante de todos: - Y tú, hermanito lobo, ¿me prometes cumplir con ellos el acuerdo de paz, de que no harás daño ni a los hombres, ni a los animales, ni a criatura alguna? El lobo se arrodilló y bajó la cabeza, manifestando con gestos mansos del cuerpo, de la cola y de las orejas, en la forma que podía, su voluntad de cumplir todas las condiciones del acuerdo.

Finalmente añadió San Francisco:

-Hermanito lobo, quiero que así como me has dado tu promesa fuera de las puertas de la ciudad, vuelvas ahora a dármela delante de todo el pueblo y de que yo no quedaré engañado en la palabra que he dado en nombre tuyo. Entonces, el lobo, alzando la patita  derecha, la puso en la mano de San Francisco. Este acto  produjeron tanta admiración y alegría en todo el pueblo, así por la devoción del Santo como por el  milagro y por la paz con el lobo, que todos comenzaron a clamar al cielo, alabando y bendiciendo a Dios “YO SOY” el Absoluto, por haberles enviado a San Francisco, el cual, por sus méritos, los había librado de la boca de la bestia feroz.

El lobo siguió viviendo dos años en el pueblo de Gubbio; entraba mansamente en las casas de puerta en puerta, sin causar mal a nadie y sin recibirlo de parte de ningún hombre, mujer, y niños. La gente lo alimentaba con mucho cariño, y, aunque iba así por la ciudad y por las casas, nunca le ladraban los perros, pues tenía la bendición de San Francisco que lo protegía.

   Al cabo de dos años, el hermanito lobo murió de viejo; los habitantes lo sintieron mucho, ya que, al verlo andar tan manso por la ciudad, les traía a la memoria la virtud y la santidad de San Francisco y de sus palabras: “Alabado seas, mi Señor, en todas las criaturas, especialmente en el Señor hermano sol, por quien nos da el día y nos iluminas”.

OTRAS ANÉCDOTAS

Se dice que las aves acudían a escucharlo cuando cantaba las grandezas del creador. Así como un conejito que se resistía siempre a separarse de él y que las golondrinas le seguían en bandadas y formaban una cruz, por encima de donde él daba la Enseñanza Espiritual.

 Una mirla lo despertaba con su canto cuando era la hora de la oración de la medianoche y cuando francisco se encontraba con alguna apariencia de enfermedad el pajarito no lo despertaba,-  el nombre  “mirla”, significa “la que admira”, lo que demuestra lo amado que era el santo por los animalitos, quien les tenía un enorme cariño.

HERMANOS MENORES

Muy pocos saben que la frase “Hermanos Menores” se debe a San Francisco de Asís, pues era la forma de cómo él llamaba a los animalitos.

AMOROSA PRESENCIA

Ejercía tal poder sobre ellos, que jamás caminaba solo al desplazarse de un lugar a otro, ya que era seguido por toda clase de animalitos que se veían cautivados por su Amorosa Presencia y él respondía envolviéndolos en su círculo de amor prosperándolos y adelantándolos en su evolución elemental.

Debido a esto es que en el arte sus distintivos son el lobo, el cordero, los peces y los pájaros.

BENDICIÓN ESPECIAL A LOS ANIMALES

Por amor al reino elemental al cual pertenecen todos los animales, el Amado Maestros Koot Hoomi en este día de “San Francisco de Asís”, envía una bendición especial a cada uno de los animalitos, bendición que los protege y los adelanta en su evolución. Es por esto que en su contraparte física cada año, millones de animalitos reciben la “bendición sacerdotal” en una ceremonia a cargo de la Orden Franciscana, de tal forma que se ha instituido el 4 de octubre como el “Día Mundial de los Animales”, además de esto es considerado el “Patrono de la Ecología”. También esta actividad es realizada por los grupos y escuelas de metafísicas. 

PRESENCIA PROTECTORA

Podemos atraer  la Presencia Protectora de Amor-Sabiduría de San Francisco por todas las criaturas escuchando “Hermano Sol, hermana luna” de la película del mismo nombre, del Director-  Franco Zefirelli y del autor Riz Ortolani.

 

Escuela Metafísica de Chile
RETIRO ETÉRICO ABIERTO
 
SERVICIO DE CURACIÓN
Puedes incluir a cualquier persona que esté presentando una apariencia de enfermedad de cualquier tipo, ya sea física, mental o emocional. Haz clic
 
     

 

 

 

 

 

 

 

Escuela Metafísica de Chile - Estado 42 - of. 612 - Santiago Centro - Telefonos: (56 2)716 7413 | Celular: 09 001 4194
grupometafisicodechile@gmail.com