ESPÍRITU ENVOLVENTE 2017
 
  Meditaciones
  La Gran Invocación
  Decretos
  Yo Soy Positivo
 
Cartas de Shamballa
 
  Cartas 1-10
  Cartas 11-20
  Cartas 21-30
  Cartas 31-40
Cartas 41-50
Cartas 51-60
Cartas 61-70
Cartas 71-79

MADUREZ ESPIRITUAL 
Por: Fernando Castro
Santiago de Chile, 27 de marzo de 2017


La Madurez espiritual es un proceso que comienza cuando el estudiante acepta y toma la decisión de desenvolver su “Conciencia Cristica” de forma seria y sin las inconstancias de la personalidad decisión que lo hace ser “Maduro en Dios”. De esta forma él renace en la Conciencia Cristica y escoge vivir como un Cristo desenvuelto, que es lo que se conocía  en la Dispensación Cristiana como vivir “en Cristo”. San Pablo dijo al respecto: “El crecimiento es un proceso continuo”. Y, esto hay que comprenderlo a cabalidad porque hay quienes pretenden crecer por cuotas espaciadas dentro de lo que consideran “a mi manera”, porque no han comprendido que esto es imposible, ya que es tratar que la verdad venga a uno.

  La vida de los seres humanos, está llena de diferentes etapas o tiempos donde vivimos y actuamos de diferentes maneras. Esto es que empieza desde su concepción, pasando la gestación, nacimiento, niñez, pre-adolescencia, adolescencia, adulto mayor, vejez y muerte. Durante todas estas etapas se espera que la viva según su proceso de maduración y, de acuerdo la vitalidad propia de cada ciclo, ya que cada una de estas etapas entrega su vivencia que ha de estar al servicio de la “Corriente de Vida” y no al revés, es decir a la personalidad. La Enseñanza Espiritual dice que los estudiantes deben dejar de ser niños estudiantes que aun necesitan de la leche, haciendo referencia a la edad inmadura y totalmente dependiente de quien lo guía en el Sendero de Vivencia Espiritual.

 La biblia dice al respecto: “Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño”. Se refiere a los estudiantes que están en las primeras etapas de la Enseñanza que es referida como “palabra de justicia”. Continua diciendo: “pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”. Aquí se refiere a los estudiantes que llevan tiempo en la Enseñanza Espiritual y han alcanzado a desenvolver la “Conciencia Cristica” o están en vías ciertas de realizarla. Dicho de otra manera, es el desenvolvimiento del DISCERNIMIENTO, primer requisito del Sendero Espiritual. Del mismo modo que, los niños necesitan de la leche y los adultos de la carne.    

Alcanzar la madurez espiritual es importante para un estudiante, sin embargo todos sabemos y entendemos que hay diferentes tipos de estudiantes, los hay maduros, inmaduros y están los pasmados, pero para la expansión y difusión de la Enseñanza del Maestro Saint Germain en la Nueva Era, se necesitan estudiantes maduros, con discernimiento, claros, activos, dinámicos y con mucha iniciativa. Que sean claros ejemplos de cómo se puede ser cuando se lleva años en el Sendero Espiritual. Puesto que se tiene la responsabilidad de entusiasmar a los que están recién ingresando a la Enseñanza, por ejemplo; dar vida tal como Jesus lo dijo: “yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. Es decir, ser un ejemplo viviente del Cristo desenvuelto a los que llegan a recibir la Enseñanza Espiritual y no ser embusteros de esta, que es vivir con razonamientos infantiles, de forma desordenada, no claros y despojados de la verdad. 
  

EN EL MUNDO

En el mundo, conocemos la madurez de alguien adulto, porque no actúa como niño; y es de juicio prudente o sensato. En la Enseñanza Espiritual sucede de manera similar, debido a que la madurez espiritual tiene cierta semejanza pero esta se alcanza por medio del conocimiento y la vivencia de la Enseñanza Espiritual, teniendo discernimiento y entendimiento claro de lo útil y de lo inútil de las cosas, y por consiguiente se piensa, se habla, se actúa y se vive como un adulto espiritualmente maduro. En consecuencia la inmadurez espiritual se puede ver de la misma forma, pero en sentido inverso por la forma de pensar, hablar y actuar del estudiante, aun cuando lleve bastante tiempo dentro de la Enseñanza, porque la madurez psicológica de estos estudiantes es notablemente inferior a su antigüedad en la Enseñanza.

La palabra madurez significa en la Enseñanza Espiritual “completo”, de manera que el estudiante espiritual es un DISCÍPULO COMPLETO ESPIRITUALMENTE, entiende la Enseñanza y vive de a cuerdo a ella. De modo que un estudiante espiritual completo o maduro no necesita que le repitan los mismos temas básicos siempre, enseñanza que recibió en los primeros meses de vida en lo espiritual. Ya conoce la Enseñanza, sus temas y realiza su práctica. No es necesario que se le este hablando constantemente de cómo se ha de ser y vivir, asi como tampoco es necesario hablarle del amor a hacia los demás y de ser un ejemplo en el sentido común, tampoco como renovarse constantemente en espíritu y como ser un discípulo de la Luz. Sino que muy por el contrario necesita alimento sólido, estudio y discernimiento de la Enseñanza en temas avanzados y profundos, porque lo primero lo practica. No obstante el que no ha madurado siempre necesita que se le este enseñando, repitiéndole las cosas, indicándole por donde debe conducirse y, en muchos casos hasta lo que tiene que decir, semejante a cuando se educa a un niño, porque no avanza, no crece, no madura; en otras palabras NO ES UN DISCIPULO COMPLETO. Por eso la biblia dice en cuanto a la Enseñanza Espiritual Avanzada que es para los completos: “Pero el alimento sólido es para los adultos, los cuales por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal”. A los estudiantes espirituales maduros, Dios y los Maestros Ascendidos les dieron la responsabilidad de discernir en lo real y lo irreal y el deber de facilitar la Enseñanza a los demás una vez que la han comprendido.

NO SER TARDO PARA OIR

Una estudiante espiritual tardo para oír, es aquel a quien se le repite lo mismo una y otra vez, pero no lo retiene, no lo guarda ni lo reflexiona sino que así como lo escucho así lo desecha. Y si por alguna razón lo reflexiona lo hace siempre desde su punto de vista inmaduro, irreflexivo y emocional. El tardo para oír es un estudiante que crece espiritualmente muy lento, es aquel en que pasan los años  y sigue siendo casi igual  desde que ingreso a la Enseñanza, porque no mejora mucho, lo único que va cambiando con su tardío crecimiento es su cuerpo físico que se ve más viejo, pero también esto conlleva una mente más vieja y más terca, por lo que su madurez se le corre conforme avanza en vejez. El Maestro Jesús nos enseño esto diciéndolo de la siguiente manera: “Y nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque entonces el vino romperá el odre, y se pierde el vino y también los odres; sino que se echa vino nuevo en odres nuevos”. Sin embargo esta enseñanza pocos la entienden y casi nadie la aplica. Que hay que desechar la personalidad vieja y construir una nueva con las características propias de la madurez psicológica de un estudiante COMPLETO.  

Los estudiantes tardos para oír después de muchos años aun necesitan que se les este enseñando lo mismo, no han crecido para ser facilitadores de otros, porque muchas veces no son buenos ejemplos. La biblia lo dice de esta forma: “Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido”.

Los estudiantes tardos en oír en el camino del desenvolvimiento de la Conciencia Cristica, siempre son recién nacidos, no crecen y tal vez nunca crecerán. Siempre se le debe estar explicando lo mismo, lo básico, lo que es extremadamente agotador para quien los instruye. Recordemos que el Maestro Jesus cuando hubo terminado la instrucción de sus discípulos y vio que tenían la madures espiritual, les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”.

SOSTENIMIENTO

Asi como un padre sostiene al infante en las tempranas edades del crecimiento, asi mismo el maestro sostiene al que instruye llevándolo por el Sendero de la Vivencia Espiritual con esmero y esperanza de ver a su discípulo crecido y dando frutos. Sin embargo a veces sucede que se presenta la situación de tener que soltar al discípulo para que este en un último intento crezca y desenvuelva obligado por la situación aquello que debió desenvolver bajo la guía atenta de su maestro en el tiempo indicado para ello, pero en esto el riesgo de fracasar es  muy alto que el de tener éxito. Cuando se ingresa a la Enseñanza espiritual, se le otorga al estudiante todo lo que necesita para su “desenvolvimiento Cristico” para llegar a ser un estudiante espiritualmente maduro, sin embargo la responsabilidad de tomar la decisión de serlo siempre es del estudiante.

RETROCEDER

Un estudiante espiritual que no crece, RETROCEDE. Esto es importante que quede bien claro; porque no se conocen estudiantes espirituales que se estancan. Se conocen estudiantes que avanzan o van para atrás, pero no estancados y, esto hay que comprenderlo muy bien, ya que ningún estudiante puede quedarse intacto y decir: "yo aquí me quedo, ya me he estancado, he llegado a este punto en mi vida como estudiante espiritual, con esto es suficiente”,  eso es mentira, a consecuencia de que,  la vida como estudiante de la Enseñanza Espiritual es un proceso dinámico que si no vas para adelante, el mundo te hace retroceder. Aun cuando los que se retiran de esta instrucción y muestran su vida en las redes sociales de muy prospera, feliz y sabia, en realidad lo que les pasa es que por dentro llevan una procesión que no logran conciliar con la Vida. Por eso el lema de un estudiante dinámico ante cualquier situación negativa para que no “se lo lleve” es: “Adelante y arriba que Dios pone el aguante”. De modo que todo nuestro real esfuerzo debe estar encaminado en madurar lo que la Enseñanza Espiritual nos da y que nosotros mismos lo guardemos en las raíces de lo divino, y podamos decir como el poeta: “Porque después de todo he comprendido por lo que el árbol tiene de florido vive de lo que tiene sepultado”.

LO MARAVILLOSO DE MADURAR

Cuando el estudiante escoge usar y aplicar los conocimientos entregados en la Enseñanza Espiritual en su vida, lo maravilloso de someterse al proceso de maduración, es que Dios y sus Maestros Ascendidos proveen el cambio, mostrándole la imagen de un CRISTO DESENVUELTO o relacionándolo con un discípulo a medida que él se entrega seriamente en humildad a su Enseñanza Espiritual.

NUESTRA MADUREZ

Es importante saber que el anhelo principal de Dios y Sus Maestros Ascendidos no es nuestra felicidad, sino nuestra madurez, si esto lo tenemos claros desde el principio avanzaremos conforme a su Enseñanza, o si no, nos quedaremos pendiente de recibir algo externo para ser felices, que es lo mismo que cuando un niño espera un caramelo de su Padre, que lo hace feliz pero que no lo prospera. Sabemos que la Voluntad de Dios es el Bien, pero lo que muchos ignoran es que ese bien está en que evolucionemos conforme nos damos cuenta de las cosas, en que seamos capaces por nosotros mismos de proporcionarnos salud, prosperidad y vida eterna. La Voluntad de Dios es que podamos expresar todo el BIEN que Él ya nos dio, y que no estemos sufriendo por falta de comprensión, ya que para poder brillar, primero hay que trabajar muy duro con uno mismo, desenvolver y ser Luz, en otras palabras sencillas SER COMPLETOS EN EL REINO DE DIOS.

Escuela Metafísica de Chile
RETIRO ETÉRICO ABIERTO
 
SERVICIO DE CURACIÓN
Puedes incluir a cualquier persona que esté presentando una apariencia de enfermedad de cualquier tipo, ya sea física, mental o emocional. Haz clic
 
     

 

 

 

 

 

 

 

Escuela Metafísica de Chile - Estado 42 - of. 612 - Santiago Centro - Telefonos: (56 2)716 7413 | Celular: 09 001 4194
grupometafisicodechile@gmail.com