ESPÍRITU ENVOLVENTE 2020
 
  Meditaciones
  La Gran Invocación
  Decretos
  Yo Soy Positivo
 
Cartas de Shamballa
 
  Cartas 1-10
  Cartas 11-20
  Cartas 21-30
  Cartas 31-40
Cartas 41-50
Cartas 51-60
Cartas 61-70
Cartas 71-79

SER UNA PERSONA POSITIVA

Por: Fernando Castro
Santiago de Chile, 11 de julio de 2020

La Metafísica enseña a ser positivo como algo que se puede aprender, al igual que cualquier otra habilidad, y está relacionado con cambiar nuestra actitud mental ante la vida, por eso, se le llama el “arte de ser feliz”. En este artículo te explicaré como es una persona positiva, que resuelve casos, que toma decisiones y se transforma porque ha aprendido a ser feliz y optimista en sus pensamientos, sentimientos, acciones y en la vida en general, llevando a cabo una Espiritualidad Dinámica.

SER POSITIVO

“Una persona positiva que no tiene un buen día, hace que sea un buen día, siendo comprensivo, pensando constructivamente, hablando provechosamente y siendo activo, dinámicamente, donde el pasado se queda en el pasado. Es agradecida por sobre todas las cosas del mundo y no deja que sus temores interfieran en su vida, porque sabe que Dios es amor y que la fe mueve montañas. Mantiene un rostro sonreído y una postura digna, noble y afable. No culpa, ni condena a otros, ni tampoco es víctima de la circunstancias. Sabe que cuanto más positivo es, más sano estará. Busca el bien oculto en todo lo que le sucede, sea negativo o positivo y se centra en lo que tiene, no en lo que no tiene. Disfruta de las cosas simples y es paciente con las complicadas, porque sabe que la paciencia todo lo alcanza. Se toma un tiempo para apreciar la vida y al final de cada día, repasa todo lo bueno que le ha pasado dando gracias a Dios, y en cuanto a los errores se perdona, perdona y pide perdón.

Toma consciencia de su dialogo interno, sustituyendo los pensamientos negativos por positivos y sabe que aun cuando puede estar pensando positivo, sus sentimientos pueden estar obrando en negativo, por lo que piensa y siente positivamente conduciéndose hacia el buen sentido de la vida, la importancia de la correcta conducta y del arte de vivir como clave espiritual de la felicidad y del éxito. Como línea de vida vive en el aquí y ahora, no se preocupa demasiado por el pasado, ni por el futuro, porque su fe está en Dios, que provee al hijo emprendedor.

En cuanto le es posible, se aleja de todo lo que le dé una imagen negativa de la vida, porque sabe que esto no es real, ya que el cielo está donde está la atención, y si esta está en la Divina Presencia de Dios, entonces, se vive en completa felicidad y perfección en el lugar en el que se encuentra. Por eso, se aleja sabiamente de las personas ruidosas y molestas, porque son un fastidio para el espíritu.

Sabe que para avanzar en la vida debe olvidar el victimismo, cambiándolo por la responsabilidad, no juzgando, ni criticando como su Regla de Oro para el éxito en los dos mundos. Procura observar a las personas desde la compasión, buscando el lado bueno y amable de cada individuo, regla segura para obtener la Infinita Compasión Divina. Por lo tanto, demuestra a los demás el amor que siente por ellos, no reprimiendo las palabras constructivas y nutritivas que conforman el coloquio del amor.

Para evitar la amargura y la frustración no se compara con los demás, pues, sabe en qué escalón esta, pero si reconoce la buena inspiración que otros le puedan dar, aceptando la crítica con gracia y gratitud.

Sabe tomar los problemas como metas a superar y grandes oportunidades para aprender, comprendiendo el fracaso como un pequeño traspié en el sendero hacia el éxito. Éxito que entiende como el desenvolvimiento de las Virtudes Divinas que son todas buenas, gratificantes, armónicas y unificantes que lleva dentro, y que aguardan el momento para abrirse cual rosal al viento para enamorar.

Una persona positiva sabe que siendo generoso con los demás, es como la Provisión Divina lo bendice, rebosándolo de toda cosa buena continuamente, y tenga para dar, por eso da, da y siempre da. Ante todo pone a Dios de primero y busca en la meditación el punto de encuentro con Él, incrementando su nivel de positivismo, sumergido en Su insondable Silencio. Siendo positivo es como la vida le da oportunidades, porque sabe que donde una puerta se cierra, otra se abre, considerando que la felicidad no es algo hecho, sino que proviene de sus propias acciones, en donde Dios le abre puertas. Considera que las personas negativas hacen más pesado este mundo, mientras que las positivas lo liberan de este agobio, llenándolo de luz, por eso, no cree, no piensa, no siente, no habla ni menciona el mal, ni nada malo, ni negativo, mucho menos afirma su existencia.

Una persona positiva viste los colores del arcoíris, que engalana aún el lugar más horrible, enamorándolo todo con su presencia. Se mueve al ritmo de los coros celestiales que apaciguan todo desasosiego emocional. Jamás trata de controlar a los demás, porque esto demuestra dependencia y miedo a la vida, en su lugar ejercita el control de su mente, encaminándose hacia pensamientos de alegría, felicidad y amor.

En cuanto al sufrimiento que otros puedan hacerle, sabe que nadie puede herirlo, sin su consentimiento, sin embargo evita las discusiones y las rabias sin sentido, siguiendo la senda de la inofensividad.

Fortalece los hábitos de paz y tolerancia, manteniendo una mente abierta a todas las personas sin importar su raza, grupo social, cultural, tendencia sexual o credo, procurando aprender que la gente le guste tal como es y no como quisiera que fueran. Es siempre, en todo momento incluyente.

En cuanto al servicio a la humanidad, una persona positiva sabe que el servicio es la “Ley de la Vida”, y que servir a los demás es la mayor fuente de felicidad, que prolonga los días sin sufrimientos, ni sobresaltos, sin embargo, este debe ser silencioso y en lo posible ignorado por los demás.

Por eso, si quieres emprender la aventura de “ser una persona positiva”, comienza por no preocuparte por como parecen las cosas, más bien ocúpate de lo que las cosas son, acompañado por la actitud mental positiva, y revisando permanentemente estas virtudes, para que te mantengas en el marco mental positivo correcto, siendo completamente provechoso, creyendo en el bien, pensando, sintiendo, hablando y procurando con todo tu Ser, que sólo se manifieste el Bien, la Bondad, la Inteligencia, el Amor, la Belleza, la Pureza, la Verdad, la Opulencia y la Libertad en tu vida, dando gracias a Dios por esto.

Escuela Metafísica de Chile
RETIRO ETÉRICO ABIERTO
 
SERVICIO DE CURACIÓN
Puedes incluir a cualquier persona que esté presentando una apariencia de enfermedad de cualquier tipo, ya sea física, mental o emocional. Haz clic
 
     

 

 

 

 

 

 

 

Escuela Metafísica de Chile - Estado 42 - of. 612 - Santiago Centro - Telefonos: (56 2)716 7413 | Celular: 09 001 4194
grupometafisicodechile@gmail.com